Sociedad de garantía recíproca

Autor:Manuel Faus
Cargo del Autor:Notario
 
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Las sociedades de garantía recíproca (en lo sucesivo SGR) son sociedades de base mutualista, integradas por varios socios, cuyo capital está dividido en participaciones y cuyo objeto fundamental es la de facilitar las posibilidades de financiación de sus socios, avalando y garantizando dicha financiación. También la sociedad puede prestar servicios de asistencia y asesoramiento financiero.

Contenido
  • 1 Normativa
  • 2 La necesidad de garantías a las empresas
  • 3 Características de las SGR
  • 4 Constitución de las SGR
    • 4.1 Escritura
      • 4.1.1 Contenido de la escritura
      • 4.1.2 Autorización previa
  • 5 Socios
  • 6 Capital
  • 7 Estatutos
  • 8 Inscripción
  • 9 Órganos de la SGR
    • 9.1 Junta general
      • 9.1.1 Competencia
      • 9.1.2 Convocatoria
      • 9.1.3 Quórum
      • 9.1.4 Representación en la Junta general
    • 9.2 Consejo de administración
      • 9.2.1 Competencia
      • 9.2.2 Requisitos para ser consejero
  • 10 Derechos de los socios
  • 11 Modificación de estatutos
  • 12 Disolución y liquidación
  • 13 Notas fiscales
  • 14 Disposición transitoria
  • 15 Legislación básica
  • 16 Legislación citada
  • 17 Recursos adicionales
    • 17.1 En doctrina
  • 18 Jurisprudencia y doctrina administrativa citadas
Normativa

La regulación general viene determinada por las siguientes normas:

  • La Ley de Sociedades de Capital en lo relativo a la copropiedad y derechos reales sobre las participaciones, consejo de administración, etc.

Recordemos, como ya precisó la Sentencia de Tribunal Supremo (STS) de 14 de Marzo 2007 [j 1] que se trata de legislación estatal básica; dice la citada sentencia:

como la propia Ley 1/1994 establece en su Exposición de Motivos, estas normas se dictan al amparo de lo establecido en el art. 149.1.6 de la Constitución, que proclama que el Estado tiene competencia exclusiva sobre las siguientes materias: (...) 6ª Legislación mercantil, penal y penitenciaria.
La necesidad de garantías a las empresas

Sabido es que las empresas necesitan para su desarrollo y funcionamiento créditos, préstamos, líneas de descuentos, etc.

Y también son conocidas las dificultades para obtener financiación si no hay garantías suficientes a criterio de las entidades financieras y crediticias; en ocasiones es posible una garantía real; en otras se exige la garantía personal de los socios (prestada con grandes reticencias); como una solución a estos problemas nació la idea de las sociedades de garantía recíproca.

La idea es la siguiente: diversos empresarios se unen y crean una sociedad, aporta cada socio un capital individualmente asequible y con la suma de todas las aportaciones se obtiene una cifra importante de capital; los recursos de la sociedad tienen tal importancia que permite que dicha entidad se constituya en avalista de operaciones de sus socios y las entidades de crédito concedan, sin más garantías o con el complemento de otras, la financiación que interesa a las empresas; la prestación de las garantías a un socio comporta usualmente el pago a la sociedad de garantía recíproca de un porcentaje de la cantidad avalada; con ello aumentan los recursos de la sociedad de garantía recíproca y se puede atener a los eventuales quebrantos.

El legislador ha regulado la creación y funcionamientos de estas especiales sociedades y las garantías que presten.

Como se ha indicado, se inició la regulación por la Ley 1/1994 y se completó con el Real decreto 2345/1996, de 8 de Noviembre, relativo a las Normas de autorización administrativa y Requisitos de Solvencia de las Sociedades de Garantía reciproca que regula, en especial, el fondo de previsiones técnicas, reglas contables, régimen de recursos propios y otras normas sobre la solvencia de estas entidades.

La Ley 5/2015, de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial ha modificado el art. 10 de la Ley sobre Régimen Jurídico de las Sociedades de Garantía Recíproca (Ley 1/1994, de 11 de marzo) quedando así regulado el régimen aplicable a las garantías otorgadas por las sociedades de garantía recíproca: 

1. La condición de socios de las personas avaladas o garantizadas por la sociedad de garantía recíproca no afectará al régimen jurídico de los avales y garantías otorgados, los cuales tendrán carácter mercantil y se regirán en primer lugar por los pactos particulares si existieran, y, en segundo lugar, por las condiciones generales contenidas en los Estatutos de la sociedad, siempre que tanto uno como otros no sean contrarios a normas legales de carácter imperativo.
2. Los avales a que se refieren las disposiciones legales que exigen y regulan la prestación de garantías a favor de las Administraciones y organismos públicos podrán ser otorgados por las sociedades de garantía recíproca, con las limitaciones que establezca específicamente la legislación aplicable.
3. Podrá constituirse hipoteca de máximo a favor de las sociedades de garantía recíproca.»
Características de las SGR
  • Tienen carácter mercantil .
  • Tienen personalidad jurídica y tienen plena capacidad de obrar.
  • No son sociedades anónimas; obsérvese que su capital está dividido en participaciones (no en acciones); ello no impide las remisión continuada a normas de la LSA - hoy Ley de Sociedades de Capital. -

La Exposición de Motivos de la Ley 1/1994 dice:

Uno de los más importantes problemas que sufre la PYME es la dificultad para acceder a una financiación adecuada a sus posibilidades, lo que limita su capacidad de expansión y crecimiento.

Para solventar este problema se han creado estas sociedades, que tienen, según dicha Exposición, dos funciones básicas:

Conceder avales que permitan a la PYME acceder a la financiación bancaria, sin precisar por ello afectar a garantías todos sus recursos propios y facilitar el acceso de las empresas avaladas a líneas de financiación privilegiada y obtener mejores condiciones en sus créditos que los que conseguirían por sí solas en el mercado.
  • Además, han demostrado ser válidas para :
    • Negociar con las entidades de crédito mejores condiciones de crédito de las que obtendría la PYME si acudiera individualmente a estas entidades.
    • Poner en marcha servicios de información que den a conocer a la PYME instrumentos financieros mejor adaptados a sus necesidades.
    • Proporcionar al empresario un asesoramiento eficaz en cuanto que analizan, evalúan y aconsejan sobre el proyecto de inversión que la pequeña empresa va a realizar.

Pero nunca pueden conceder créditos a los socios: lo fundamental es facilitarles financiación al garantizar los préstamos o créditos que terceros concedan a los socios de la SGR.

Conviene advertir que en los supuestos en que el legislador exige simplemente un aval (por ejemplo, para ciertos contratos, concurrir a concursos, etc.), no debe entenderse que la prestación de garantía mediante aval sea exclusiva de las entidades financieras y sociedades de garantía recíproca, tal como indicó STS de 16 de Diciembre 2004. [j 2]

Constitución de las SGR Escritura

Sólo se admite la fundación simultánea de la SGR.

Según el art. 13 de la Ley 1/1994, estas sociedades se constituirán mediante escritura pública, que se presentará para su inscripción en el Registro Mercantil acompañada de la correspondiente autorización del Ministerio de Economía y Hacienda. Con la inscripción adquirirá la Sociedad de Garantía Recíproca su personalidad jurídica.

Contenido de la escritura

En la escritura de constitución de la sociedad de garantía recíproca se expresará:

  • Los nombres, apellidos, edad y número de identificación fiscal de los otorgantes , si éstos fueran personas físicas, o la denominación o razón social, y código de identificación fiscal, si son personas jurídicas, y, en ambos casos, la nacionalidad y el domicilio. Véase Identificación y expresión del NIF en el ámbito mercantil
  • La voluntad de los otorgantes de fundar una Sociedad de Garantía Recíproca con arreglo a los preceptos de la Ley por la que se rigen.
  • El metálico que cada socio aporte, indicando el número de participaciones sociales que se le atribuyan. En este punto deberá acreditarse ante el notario la realidad de las aportaciones mediante exhibición y entrega de los resguardos de depósito del dinero correspondiente a nombre de la sociedad en una entidad de crédito o mediante su consignación y entrega en metálico para que aquél lo constituya a nombre de ella. Esta circunstancia se expresará en la escritura.
  • Los estatutos que han de regir el funcionamiento de la sociedad.
  • Los nombres, apellidos y edad de las personas que se encarguen inicialmente de la administración y representación social, si fueran personas físicas, o su denominación social, si fueran personas jurídicas, y, en ambos casos, su nacionalidad y domicilio, así como las mismas circunstancias de los auditores de cuentas de la sociedad. Remarcamos la obligación...

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