Sociedad civil

Autor:Manuel Faus
Cargo del Autor:Notario
 
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De conformidad con lo dispuesto en el Código Civil (CC), el contrato de sociedad dos o más personas se obligan a poner en común bienes, dinero o industria, con el ánimo de partir entre sí las ganancias, aunque no adopten una de las formas típicamente mercantiles.

Contenido
  • 1 Sociedad mercantil y sociedad civil
  • 2 Características de la sociedad civil
  • 3 El problema de la sociedad civil y el registro
    • 3.1 La posibilidad de inscripción de la sociedad civil en el Registro Mercantil
    • 3.2 La sociedad civil y el Registro de la Propiedad
  • 4 Reglas de la sociedad civil
    • 4.1 Constitución
    • 4.2 Clases
    • 4.3 Aportaciones
      • 4.3.1 Aportación de cosas determinadas
      • 4.3.2 Aportación de una suma de dinero
      • 4.3.3 Aportación de industria
    • 4.4 Duración
    • 4.5 Funcionamiento
    • 4.6 Derechos de los socios
      • 4.6.1 Pérdidas y ganancias
    • 4.7 Administración de la sociedad
    • 4.8 Responsabilidad del socio
    • 4.9 Transmisión de la participación
    • 4.10 Extinción
    • 4.11 Liquidación
  • 5 Tema fiscal
    • 5.1 En formularios
  • 6 Legislación básica
  • 7 Legislación citada
  • 8 Recursos adicionales
    • 8.1 Doctrina
  • 9 Jurisprudencia y doctrina administrativa citadas
Sociedad mercantil y sociedad civil

El tema más complejo es la diferencia entre la sociedad civil y sociedad mercantil.

*Sociedad mercantil:

El art. 122 del Código de Comercio (CCom) regula las sociedades típicamente mercantiles, diciendo que por regla general las sociedades mercantiles se constituirán adoptando alguna de las formas siguientes:

1ª.- La regular colectiva.

2ª.- La comanditaria, simple o por acciones.

3ª.- La Anónima.

4ª.- La de Responsabilidad Limitada.

(Redacción según la Ley 19/1989, de 25 de julio, de Reforma parcial y adaptación de la legislación mercantil a las Directivas de la Comunidad Económica Europea ( CEE ) en materia de sociedades).

Han sido leyes especiales posteriores las que han regulado las diversas sociedades mercantiles: la sociedad anónima , sociedad de responsabilidad limitada , y sociedades especiales como la sociedad anónima europea o la la sociedad limitada nueva empresa , destacando la actual Ley de Sociedades de capital, pudiendo citarse ahora la Ley 31/2014, de 3 de diciembre, por la que se modifica la Ley de Sociedades de Capital para la mejora del gobierno corporativo (entró en vigor el 24 de diciembre de 2014).

Todas ellas tiene un rasgo común: su objeto mercantil y, por consiguiente, su fin más directo es la obtención de beneficio económico para los socios. En los términos del art. 116 del Código de Comercio: el contrato de compañía, por el cual dos o más personas se obligan a poner en fondo común bienes, industria o alguna de estas cosas, para obtener lucro, será mercantil, cualquiera que fuese su clase, siempre que se haya constituido con arreglo a las disposiciones de este Código; por su parte, la jurisprudencia fija como característico de una sociedad mercantil el desarrollo de una actividad externa con ánimo de lucro, lo que supone la integración en una estructura empresarial organizada y proyectada al comercio, completada por capacidades productoras y de mercantilización en su cometido social.

*Sociedad civil:

La auténtica sociedad civil tiene un objeto exclusivamente civil (sociedad agrícola, artesanal, cultural, las que puede constituir los convivientes en unión estable de pareja a modo de régimen matrimonial, etc.); ciertamente el Código Civil habla de poner en común dinero, bienes o industria, con ánimo de partir entre sí las ganancias o de la sociedad cuyo objeto son cosas determinadas, su uso, o sus frutos, o una empresa señalada, o el ejercicio de una profesión o arte; pero dado debe adoptar forma mercantil toda sociedad con objeto mercantil el ámbito de la sociedad civil queda muy limitado, sin olvidar que el art. 2 de la Ley de Sociedades de Capital considera mercantil a toda sociedad de capital, cualquiera que sea su objeto.

Ahora bien, en ocasiones se acude a la figura de la sociedad civil aunque el objeto social es mercantil con el fin de eludir las normas de las sociedades mercantiles y tener un NIF y poder desgravar el IVA soportado y esto, favorecido por una norma fiscal que no se plantea el tema sustantivo, no es lo correcto.

En pura doctrina, una sociedad es civil o es mercantil según el objeto sea civil o mercantil y siempre es mercantil si adopta forma mercantil, como se ha dicho; el problema es la delimitación exacta de qué es civil y que es mercantil, pero la realidad demuestra la gran cantidad de sociedades civiles que en realidad son pequeñas empresa con finalidad puramente mercantil. Estaremos ante el caso de una civil que según la Resolución de la DGRN de 21 de mayo de 2013 [j 1] no es realmente es una sociedad mercantil irregular .

En todo caso, en la sociedad propiamente civil se aúnan esfuerzos para fines no mercantiles, llegando hasta las entidades que objetivamente no tienen finalidad de lucro (Fundaciones, ONG, asociaciones culturales, etc.).

El CC regula la auténtica sociedad civil bajo la forma de lo que denomina contrato de sociedad.

A todas las sociedades civiles y que no adoptan una de las formas típicas mercantiles ( sociedad regular colectiva , sociedad comanditaria simple , la sociedad comanditaria por acciones las citadas anónima, limitada etc.) les será, en principio, de aplicación las normas del CC en sus art. 1.665 y siguientes.

Es interesante leer las consideraciones sobre sociedad civil y sociedad mercantil y su evolución histórica en la sentencia del Tribunal Supremo de 7 de marzo de 2.012. [j 2]

Características de la sociedad civil
  • La sociedad civil nace de un contrato. Y contratar, por definición, exige que haya al menos dos personas; nos encontramos, entonces, que frente a la posibilidad moderna de las sociedades mercantiles unipersonales (caracterizadas por afectar un patrimonio determinado a un fin) para el CC las sociedades civiles nacen de un contrato de dos o más personas.
  • La esencia del contrato es la obligación de poner en común dinero, bienes o industria para ganar y repartir. No hay sociedad civil sino hay puesta en común de dinero, bienes o industria. Según la tesis tradicional, no hay sociedad civil sino se persigue una ganancia que además se reparta, que para ello se ponen bienes en común; la tesis moderna defiende que debe sustituirse el criterio material del ánimo de lucro por el criterio formal del fin común y se defienden como supuestos que no implicarían necesariamente el ánimo de lucro: la sociedad de mero uso o disfrute de una cosa en la que es imposible la existencia de ánimo de lucro, las entidades mutualistas, etc.
  • Es un contrato de tracto continuo, en el sentido de que crea una relación obligatoria tendente a perdurar; no se agota con el contrato constitutivo y persigue un fin concreto que exige continuidad.
  • Puede crear una persona jurídica.

De ahí que se hable de contrato de sociedad (el acuerdo constitutivo) y de sociedad entendida ya ésta como la entidad que se ha creado por el contrato. En efecto, dice el art. 1669 CC que no tendrán personalidad jurídica las sociedades cuyos pactos se mantengan secretos entre los socios, y en que cada uno de éstos contrate en su propio nombre con los terceros. // Esta clase de sociedades se regirá por las disposiciones relativas a la comunidad de bienes. Y esto es lo que ocurre en la práctica para aquellas llamadas sociedades civiles - realmente con objeto mercantil - constituidas mediante documento privado.

Si los pactos no se mantienen secretos la sociedad tendrá personalidad jurídica. Cuando los pactos se mantienen secretos entre los socios y son desconocidos por los terceros resulta que los socios contratan en su propio nombre con dichos terceros. Se consideran sociedades irregulares aquellas en que no se han cumplido los requisitos de forma (como la escritura pública, si se aportan inmuebles).

Pone de relieve la resolución de la DGRN de 25 de junio de 2012 [j 3] que las sociedades civiles carecen de personalidad precisamente por que no se inscriben en el registro mercantil; se aparta de la doctrina de la reconocida resolución de la DGRN de 14 de febrero de 2.001; [j 4] dijo esta famosa resolución:

la tesis según la cual únicamente gozan de personalidad jurídica las sociedades civiles con forma mercantil que se hallen inscritas en el Registro Mercantil había sido apuntada sólo por un tratadista, ciertamente prestigioso, y contradice el criterio que durante más de cien años había prevalecido en la práctica. Cuestión distinta es que algunos autores propugnaran «de lege ferenda» el establecimiento de un medio de publicidad legal, y concretamente la que proporciona dicho Registro.

Bien, lo que no puede afirmarse con carácter general es que una sociedad civil, aunque tenga objeto mercantil, y por ello sea sociedad irregular, carezca de toda personalidad; la sentencia del Tribual Supremo de 7 de marzo de 2012 [j 5] lo dice bien claro:

al margen de su conveniencia o no, nuestro sistema no exige la inscripción de las sociedades civiles en registro alguno y ni el art. 1669 del CC ni el art. 35 del mismo Código supeditan a la inscripción el reconocimiento de la personalidad de las asociaciones de interés particular, sean civiles, mercantiles o industriales, a las que la ley conceda personalidad propia, independiente de la de cada uno de los asociados.

Y la sentencia del TS de 24 de noviembre de 2010 [j 6] contiene importantes afirmaciones:

-. Nuestro sistema, reconoce a los particulares potestad para la creación de sociedades civiles que gozan de personalidad jurídica como efecto de la eficacia organizativa de la voluntad contractual de los socios de constituir una sociedad.

-. Partiendo del reconocimiento de cierto grado de personalidad de las sociedades mercantiles no formalizadas en escritura pública, cuando los socios o los gestores contratan con terceros exteriorizando su existencia, quedan vinculados con la misma quienes con ella contratan conociendo que entablan las relaciones con la...

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