Efectos de escisión en relación con una sociedad anónima

Autor:Manuel Faus
Cargo del Autor:Notario
 
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Para el examen de los efectos de toda escisión debe aplicarse la Ley 3/2009, de 3 de abril sobre modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles (en adelante, LMESM), aplicable a toda escisión con proyecto aprobado a contar del 4 de julio de 2009.

Contenido
  • 1 Efectos de la escisión
    • 1.1 Efectos para las sociedades intervinientes
    • 1.2 Efectos para el socio
    • 1.3 Efectos para los acreedores y deudores
  • 2 Efectos de la escisión en relación a los arrendamientos
    • 2.1 Legislación estatal
    • 2.2 Legislación catalana para los arrendamientos rústicos
      • 2.2.1 Norma en Galicia en los arrendamientos rústicos
  • 3 Beneficios fiscales de la escisión
    • 3.1 Fecha de la escisión, a efectos fiscales
  • 4 Futuro Código Mercantil
  • 5 Legislación básica
  • 6 Legislación citada
  • 7 Recursos adicionales
    • 7.1 En contratos y formularios
    • 7.2 En doctrina
  • 8 Jurisprudencia y doctrina administrativa citadas
Efectos de la escisión

La escisión produce determinados efectos tanto respecto a las sociedades que intervienen el proceso, como para los socios y acreedores societarios; además tiene una gran trascendencia fiscal para la sociedad y los socios.

Efectos para las sociedades intervinientes
  • Si la sociedad se extingue, con división de todo su patrimonio en dos o más partes, esas partes se transmiten en bloque por sucesión universal a una sociedad de nueva creación o a una sociedad ya existente, extinguiéndose la sociedad escindida.
  • Si la sociedad no se extingue, una o varias partes del patrimonio de la sociedad se transmiten en bloque a una o varias sociedades de nueva creación o ya existentes y la sociedad continúa.

Pero cuando no estamos en una sucesión en todo el patrimonio de la sociedad que se escinde, (a diferencia del caso de fusión), la ley prevé que puede haber:

  • Activos o pasivos no determinados; por ello, dispone el art. 75 LMESM:
1. En caso de escisión total, cuando un elemento del activo no se haya atribuido a ninguna sociedad beneficiaria en el proyecto de escisión y la interpretación de éste no permita decidir sobre el reparto, se distribuirá ese elemento o su contravalor entre todas las sociedades beneficiarias de manera proporcional al activo atribuido a cada una de ellas en el proyecto de escisión.
2. En caso de escisión total , cuando un elemento del pasivo no sea atribuido a alguna sociedad beneficiaria en el proyecto de escisión y la interpretación de éste no permita decidir sobre su reparto, responderán solidariamente de él todas las sociedades beneficiarias.
  • Diversa responsabilidad de la sociedad beneficiaria de la escisión. Así dice el art. 80 LMESM:
De las obligaciones asumidas por una sociedad beneficiaria que resulten incumplidas responderán solidariamente las demás sociedades beneficiarias hasta el importe del activo neto atribuido en la escisión a cada una de ellas y, si subsistiera, la propia sociedad escindida por la totalidad de la obligación.

El precepto similar de la derogada Ley de Sociedades Anónimas (LSA) era su art.259 que decía:

En defecto de cumplimiento por una sociedad beneficiaria de una obligación asumida por ella en virtud de la escisión responderán solidariamente del cumplimiento de la misma las restantes sociedades beneficiarias hasta el importe del activo neto atribuido en la escisión a cada una de ellas y, si la sociedad escindida no ha dejado de existir como consecuencia de la escisión, la propia sociedad escindida por la totalidad de la obligación.

Comentando este precepto, la Sentencia de la Audiencia Provincial (SAP) de Barcelona de 16 de julio de 2004 [j 1] indicó:

El sistema de tutela de los acreedores de las sociedades participantes en la escisión que inspira nuestro ordenamiento se corresponde con el modelo de protección previsto en el artículo 12 de la Sexta Directiva CEE
En los casos de escisión total o de escisión parcial con pluralidad de sociedades beneficiarias, siempre que no se atribuyan a los socios de la sociedad que se escinde acciones, participaciones o cuotas de todas las sociedades beneficiarias, será necesario el consentimiento individual de los afectados.

Es decir, hay una regla general: si hay dos o más sociedades beneficiarias, a los socios de la escindida deben atribuirse participaciones de todas las beneficiarias; pero, cabe que no sea así, pudiendo haber variantes diversas, pero, siempre con el consentimiento individual de los afectados y si no se presta tal consentimiento no habrá escisión (el afectado no puede exigir sólo para él que se le respete la proporcionalidad, de forma que o consiente que no la haya o no será posible una escisión no proporcional).

En el caso de segregación, (la sociedad escindida es la que recibe participaciones de la sociedad beneficiaria) este precepto no es de aplicación.

Efectos para el socio

1-. Durante el proceso: la protección del socio se constata en la necesidad de ser convocados en forma legal, en las exigencias formales de toda la escisión, información, informe de expertos independientes, la publicidad, las mayorías, etc.

2-. Al acabar la escisión los socios de la sociedad escindida han de participar en la sociedad nueva o en la beneficiaria, recibiendo un número de participaciones (o acciones) proporcional a la participación que tenían en su sociedad.

En todo caso, tienen el derecho de impugnación de la escisión, si incumple cualquiera de sus requisitos.

Es importante resaltar que si se cumplen los requisitos formales y se consigue la inscripción, según el art. 47 LMESM la escisión ya no podrá ser impugnada, quedando a salvo, en su caso, los derechos de los socios y de los terceros al resarcimiento de los daños y perjuicios causados.

Antes de lograr la inscripción o si no se han cumplidos todos los requisitos indicados cabe la impugnación en el plazo de tres meses, contados desde la fecha en que la fusión fuera oponible a quien invoca la nulidad. La sentencia que declare la nulidad habrá de inscribirse en el Registro Mercantil, se publicará en su Boletín Oficial y no afectará por sí sola a la validez de las obligaciones nacidas después de la inscripción de la fusión, a favor o a cargo de la sociedad absorbente o de la nueva sociedad surgida de la fusión. De tales obligaciones, cuando sean a cargo de la sociedad absorbente o de la nueva sociedad, responderán solidariamente las sociedades que participaron en la fusión. Si la fusión lo fuere por el procedimiento de creación de una nueva sociedad se estará, además, al régimen de nulidad del tipo societario de que se trate.

Observamos que el precepto indica que la fusión - léase aquí escisión -, una vez inscrita, no puede ser impugnada, pero añade:

siempre que se haya realizado de conformidad con las previsiones de esta Ley.

Debe interpretarse el precepto en el sentido que inscrita la fusión ya ha pasado el control registral y no puede impugnarse por problemas de procedimiento que habrán sido calificados por el Registrador; pero se admite la impugnación general de los acuerdos sociales a que se refiere el art. 204 LSC (antes art. 115 LSA al que se remitía el art. 56 LSRL) o por violación de normas legales; conviene advertir que el citado art. 204 LSC ha sido modificado por la Ley 31/2014, de 3 de diciembre, por la que se modifica la Ley de Sociedades de Capital para la mejora del gobierno corporativo (entró en vigor el 24 de diciembre de 2014).

Efectos para los acreedores y deudores

a).- Posibilidad de ejercitar el derecho de oposición:

La escisión supone la transmisión en bloque del patrimonio o patrimonio escindidos a la sociedad beneficiaria o a la de nueva creación. La sociedad beneficiaria será la sucesora en los derechos y en las obligaciones de la parte escindida ; en el caso de que la escisión dé nacimiento a una sociedad nueva, la nueva sociedad será la sucesora de la parte escindida.

Durante el proceso: son muestras de protección a los acreedores (nada afecta a los deudores) la publicidad, los balances, los informes, y el derecho de oposición que regula el art. 44 LMESM redactado el apartado 2 por el Real Decreto-Ley 9/2012, de 16 de marzo de simplificación de las obligaciones de información, documentación de fusiones y escisiones de sociedades de capital y ahora por la Ley 1/2012, de 22 de junio, de simplificación de las obligaciones de información y documentación de fusiones y escisiones de sociedades de capital, que dice:

«1. La fusión no podrá ser realizada antes de que transcurra un mes, contado desde la fecha de publicación del último anuncio del acuerdo por el que se aprueba la fusión o, en caso de comunicación por escrito a todos los socios y acreedores, del envío de la comunicación al último de ellos.
«2. Dentro de ese plazo, los acreedores de cada una de las sociedades que se fusionan cuyo crédito hubiera nacido antes de la fecha de inserción del proyecto de fusión en la página web de la sociedad o de depósito de ese proyecto en el Registro Mercantil y no estuviera vencido en ese momento, podrán oponerse a la fusión hasta que se les garanticen tales créditos. Si el proyecto de fusión no se hubiera insertado en la página web de la sociedad ni depositado en el Registro Mercantil competente, la fecha de nacimiento del crédito deberá haber sido anterior a la fecha de publicación del acuerdo de fusión o de la comunicación individual de ese acuerdo al acreedor. Los obligacionistas podrán ejercer el derecho de oposición en los mismos términos que los restantes acreedores, salvo que la fusión hubiere sido aprobada por la asamblea de obligacionistas. Los acreedores cuyos créditos se encuentren ya suficientemente garantizados no tendrán derecho de oposición.»

Y añade el número 3 del art 44.3:

En los casos en los que los acreedores tengan derecho a oponerse a la fusión, ésta no podrá llevarse a efecto hasta...

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