Participaciones sociales sin voto en una sociedad limitada

Autor:Manuel Faus
Cargo del Autor:Notario
 
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Las participaciones sin voto son participaciones sociales que carecen de unos de los derechos tradicionales del socio: el derecho de ejercer el voto, el de votar en la Junta general dirigiendo los destinos de la sociedad, adoptando acuerdos en interés de la sociedad mientras opera en el tráfico e incluso para acordar su disolución y liquidación.

Contenido
  • 1 Características
  • 2 Creación
  • 3 Supuesto excepcional
  • 4 Normativa
  • 5 Reglas
    • 5.1 Derecho a los dividendos
    • 5.2 Preferencia en caso de reducción
    • 5.3 Preferencia en el momento de la liquidación de la sociedad
    • 5.4 Modificaciones estatutarias que perjudiquen a las participaciones sin voto
    • 5.5 Otros derechos
  • 6 Nota fiscal
  • 7 Correspondencias del tema (Ley de Sociedades de Responsabilidad Limitada de 1995 con Ley de Sociedades de Capital de 2010)
  • 8 El Anteproyecto del Código Mercantil (Mayo 2014)
  • 9 Referencias adicionales
    • 9.1 Documentos relacionados
      • 9.1.1 En contratos y formularios
      • 9.1.2 Doctrina
  • 10 Legislación básica
  • 11 Legislación citada
  • 12 Jurisprudencia citada
Características

La particularidad de que se trate de participaciones que no lleven aparejo el derecho de voto no quiere decir que sean participaciones de categoría inferior e, incluso, debido precisamente a la peculiaridad de que no conceden el derecho de votar, en alguno aspectos vienen a ser participaciones privilegiadas por la especial protección de sus intereses, como se verá.

Pero además:

No puede afirmarse de forma absoluta que los titulares de estas participaciones nunca voten; en efecto, si se intenta modificar su status, el art. 103 de la Ley de Sociedades de Capital (LSC) impedirá toda modificación sin el consentimiento de la mayoría de esta clase especial de participaciones y si ocurren determinadas circunstancias tienen derecho de voto, como se verá (último párrafo del art. 99 LSC -si no hay reparto del dividendo mínimo- y asimismo último párrafo del art. 100 LSC -si se amortizan todas las participaciones en caso de reducción de capital hasta que se restablezca la proporción prevista legalmente con las ordinarias-).

Y, por aplicación del principio de exigencia de la asistencia de todo el capital (art. 178 LSC), no podrá legalmente constituirse la Junta Universal de la sociedad si no asisten, por sí o debidamente representados, los titulares de las participaciones sin voto, y aunque no voten han de estar de acuerdo en que la Junta se celebre.

Creación

Las participaciones sociales sin voto pueden crearse en la constitución de la sociedad o con posterioridad.

En realidad podemos encontramos en tres situaciones:

  • Que se creen en la constitución de la sociedad. En tal caso deben constar en los estatutos.
  • Que los estatutos las prohíban. Cualquier acuerdo posterior que las cree podrá ser impugnado por el socio que no esté de acuerdo, sea cual sea la mayoría, ya que con ello se alteran las reglas de juego.
  • Que los estatutos nada digan al respecto. En ese caso podrán ser creadas con posterioridad con la mayoría legal necesaria (art. 199 LSC), no exigirán unanimidad dando por supuesto que los estatutos nada han previsto (que pueden hacerlo) y debiendo recogerse en los estatutos con su pertinente regulación. (Art. 184 del Reglamento del Registro Mercantil).

Responden a una muy concreta finalidad:

  • Si se crean en la constitución, hay una entrada de capital que, por importante que sea, va a permitir que la gestión y el control de la misma quede en unos socios determinados, que tal vez, por sí solos, aún estando todos de acuerdo, no tendrían la mayoría necesaria en las Juntas para dirigir los destinos sociales.
  • Si se admiten con posterioridad a la constitución, suponen también una captación de capital sin poner en peligro el control de la gestión, normalmente llevado a cabo por quienes dedican su trabajo como directivos de la sociedad.
  • Son un buen sistema en las sociedades familiares cuando el fundador las crea y las dona con el deseo, por ejemplo, que sus familiares más directos participen en el reparto de los beneficios e incluso en la gestión, pero conservando el fundador la decisión en última instancia sobre los temas sociales más importantes; evita, además, los problemas que se crearen por posibles transmisiones mortis causa de los donatarios que premueran al donante.
Supuesto excepcional

Estamos ante un supuesto distinto del habitual, dado que en general cantidad de aportación equivale a cantidad de voto, ya que normalmente los estatutos disponen que las participaciones son iguales.

Pero, el legislador admite que no sean iguales; y no son iguales cuando:

-. Tienen derechos distintos.

-. El supuesto de las participaciones sin voto.

-. Llevan consigo prestaciones accesorias.

Normativa

Con ocasión de la Ley 7/2003, de 1 de abril, de la sociedad limitada Nueva Empresa, se añadió a la hoy derogada Ley 2/1995, de 23 de marzo, de Sociedades de Responsabilidad Limitada (LSRL) el artículo siguiente:

art. 42 bis. Régimen de las participaciones sin voto. Las sociedades limitadas podrán crear participaciones sociales sin derecho de voto por un importe nominal no superior a la mitad del capital social.

Esta modificación ha permitido que puedan crearse este tipo de participaciones.

Y así, ahora el 98 de la LSC permite a las sociedades de responsabilidad limitada crear participaciones sociales sin derecho de voto por un importe nominal no superior a la mitad del capital.

La doctrina ha visto con buenos ojos esta posibilidad, en especial para facilitar la aportación de capital por personas a las que no les interesa fundamentalmente el control de la gestión social.

Pero hay el...

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