Nulidad de una sociedad

Autor:Manuel Faus
Cargo del Autor:Notario
 
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Constituida y debidamente inscrita una sociedad, sea sociedad anónima o sociedad de responsabilidad limitada puede incurrir, según la terminología legal, en causa de nulidad.

Contenido
  • 1 Precisión terminológica del término "nulidad"
  • 2 Causas de nulidad
    • 2.1 -Por no haber concurrido en el acto constitutivo la voluntad efectiva de, al menos, dos socios fundadores, en el caso de pluralidad de éstos, o del socio fundador cuando se trate de sociedad unipersonal
    • 2.2 -Por incapacidad de todos los socios fundadores
    • 2.3 -Por no expresarse en la escritura de constitución las aportaciones de los socios
    • 2.4 -Por no expresarse en los estatutos la denominación de la sociedad
    • 2.5 -Por no expresarse en los estatutos el objeto social o ser éste ilícito o contrario al orden público
    • 2.6 -Por resultar el objeto social ilícito o contrario al orden público
    • 2.7 -Por no expresarse en los estatutos la cifra del capital social
    • 2.8 -Por no haberse desembolsado íntegramente el capital social, en las sociedades de responsabilidad limitada y por no haberse realizado el desembolso mínimo exigido por la ley, en las sociedades anónimas
    • 2.9 -Otras causas
  • 3 Efectos de la nulidad
  • 4 Interpretación de las causas de nulidad
  • 5 El Anteproyecto de Código Mercantil (Mayo 2014)
  • 6 Referencias adicionales
  • 7 Legislación básica
  • 8 Legislación citada
  • 9 Jurisprudencia citada
Precisión terminológica del término "nulidad"

En realidad, no debería utilizarse la expresión nulidad de la sociedad, ya que una vez la sociedad está constituida e inscrita es una persona jurídica, y las personas sean físicas o jurídicas no son nunca nulas; hablando de personas jurídicas sería más exacto hablar de supuestos de nulidad del acto constitutivo; no debe olvidarse que, mientras la acción de nulidad ejercitada no triunfe, la sociedad ha venido de hecho actuando, con lo que, al final, lo que a efectos prácticos va a interesar será la solución al problema, solución que nos la da el art. 57 del Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital (LSC), al regular los efectos de esta nulidad.

Conviene advertir que para que entre en juego la nulidad (art. 56 de LSC) hace falta que la sociedad esté inscrita; así, la Sentencia de la Audiencia Provincial (SAP) de Valencia 'nº 719, de 4 de Diciembre de 2003 [j 1] dijo, a propósito de una sociedad limitada, que: el art. 16 de Ley 2/1995, de 23 de marzo, de Sociedades de Responsabilidad Limitada (LSRL) (ahora art. 56 de LSC), es aplicable cuando la sociedad está inscrita en el Registro Mercantil y se ha constituido bajo la forma de sociedad de responsabilidad limitada (situación bien distinta del caso de un documento privado que no se eleva a público ni, como es lógico, se inscribe en el Registro Mercantil,) por lo que si el contrato tenía finalidad mercantil, dice la citada Sentencia: « su régimen jurídico es el de las sociedades mercantiles irregulares, que se rigen por la normativa de las sociedades colectivas en lo no contemplado en el titulo de constitución.)»

Como recuerda la SAP Guipúzcoa, Sección 3ª nº 368/2006, de 30 de Noviembre de 2006 [j 2] (con referencia al art.34 del Real Decreto Legislativo 1564/1989, de 22 de diciembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Sociedades Anónimas (LSA) y el art. 16 de LSRL que ahora se corresponden con el art. 56 de LSC):

Estos preceptos regulan el régimen de la nulidad societaria que responde a la Directiva 68/151/ CEE, que en gran medida desvincula la normativa del régimen de la nulidad contractual para, prescindiendo de efectos retroactivos, asimilarlo o aproximarlo a un supuesto de disolución y posterior liquidación (Sentencia del Tribunal Supremo (STS) de 10 de octubre de 2002.

En efecto, siguiendo la dicción de la indicada Sentencia:

Con ello, con esta separación del régimen general de la nulidad contractual se trata de proteger la seguridad del tráfico mercantil y de los terceros que se vinculan con la sociedad bajo la apariencia de regularidad y legalidad de la sociedad que actúa en el tráfico jurídico protegida por la publicidad que proporciona el registro mercantil y a que las sociedades quedan ajenas a los avatares, los móviles particulares de los socios.
Causas de nulidad

Las acción de nulidad, según el art. 56 de LSC sólo puede ejercitarse por alguna de las siguientes causas:

a).- Por no haber concurrido en el acto constitutivo la voluntad efectiva de, al menos, dos socios fundadores, en el caso de pluralidad de éstos o del socio fundador cuando se trate de sociedad unipersonal.b).- Por la incapacidad de todos los socios fundadores.c).- Por no expresarse en la escritura de constitución las aportaciones de los socios.d).- Por no expresarse en los estatutos la denominación de la sociedad. e).- Por no expresarse en los estatutos el objeto social o ser éste ilícito o contrario al orden público.f).- Por no expresarse en los estatutos la cifra del capital social .g).- Por no haberse desembolsado íntegramente el capital social, en las sociedades de responsabilidad limitada; y por no haberse realizado el desembolso mínimo exigido por la ley, en las sociedades anónimas.

Fuera de estos casos no podrá declararse la inexistencia ni la nulidad de la sociedad ni tampoco declararse su anulación.

Observamos que las causas de nulidad están tasadas.

Procederemos a comentar las mismas.

-Por no haber concurrido en el acto constitutivo la voluntad efectiva de, al menos, dos socios fundadores, en el caso de pluralidad de éstos, o del socio fundador cuando se trate de sociedad unipersonal

Por lo tanto, en el caso de una sociedad unipersonal , si no hay voluntad efectiva (es decir, legalmente correcta,) del único socio, es obvio que no hay negocio jurídico. Y no será efectiva la voluntad, tanto si no hay voluntad de crear una sociedad, falta la capacidad, voluntad viciada, o hay simulación (aparecen dos o más socios y en realidad se quiere una sociedad de un único socio, o en la sociedad unipersonal estamos ante el caso de un socio aparente que no es el verdadero dominus del negocio).

En el caso de una sociedad pluripersonal, al menos ha de haber voluntad efectiva de dos socios; por tanto, si hay más de dos socios, será válida la sociedad en cuanto haya dos socios con voluntad efectiva, en los términos indicados.

-Por incapacidad de todos los socios fundadores

Claramente estamos ante un supuesto de nulidad de un negocio jurídico: el negocio constitutivo de la sociedad; pero, es importante destacar que para que esta causa de nulidad opere, se exige que la incapacidad sea de todos; es decir, basta que un sólo de lo socios sea capaz para que la sociedad esté válidamente constituida.; la doctrina más autorizada entiende que la capacidad mínima debe predicarse tanto si el socio fundador es persona física como si lo es jurídica.

Puede verse Capacidad necesaria para constituir una sociedad

-Por no expresarse en la escritura de constitución las aportaciones de los socios

Los requisitos de la escritura de constitución vienen regulados en el art. 22 de LSC . Es requisito fundamental expresar las aportaciones . La falta de constancia de las aportaciones da lugar a la nulidad de la sociedad, al no saberse quienes son realmente lo socios y cual es su participación social; lo que es distinto de no justificarse las aportaciones, estar caducada la certificación bancaria en el caso de aportaciones dinerarias, etc, supuestos estos últimos que impedirán la necesaria inscripción en el Registro Mercantil , pero que no son causa de nulidad de la sociedad: podrán subsanarse.

-Por no expresarse en los estatutos la denominación de la sociedad

El contenido de los Estatutos viene regulado en el art. 23, (modificado en su letra e) por la Ley 25/2011, de 1 de agosto).

En este caso, es causa de nulidad no constar la denominación , lo que es distinto de que no se aporte o esté caducada la pertinente y exigida certificación acreditativa de no estar registrada otra sociedad con la misma denominación.

-Por no expresarse en los estatutos el objeto social o ser éste ilícito o contrario al orden público

No expresar el objeto social : tal como antes se ha dicho para el caso de denominación, esta causa no tendrá efectos prácticos, salvo que se defienda que también comprende el supuesto de objeto indeterminado o poco concreto.

-Por resultar el objeto social ilícito o contrario al orden público

La palabra resultar da a entender que se refiere al objeto social, según figure en los Estatutos, lo que nada tiene que ver con la imposibilidad de conseguir el objeto social (que sería causa de disolución y no de nulidad) o que el objeto no sea concreto.

Nada dice este precepto de ser el objeto contrario a la moral (a diferencia de lo que dice el art.1255 del Código Civil (CC) al referirse a la causa de los negocios), pero seguramente, en los tiempos que corren, debamos entender que la palabra moral es de difícil concreción y que el término moral esté ya dentro de la expresión ilícito o contrario al orden público.

Difícilmente esta causa aparezca claramente en los Estatutos; más bien, serán un supuesto en el que el objeto realmente perseguido es ilícito o contrario al orden público, aunque formalmente esté disimulado en el texto estatutario.

-Por no expresarse en los estatutos la cifra del capital social

La Ley 25/2011 suprimió la expresión: «y las aportaciones de los socios». Y es lógico, por que este punto ya consta en la letra b) del mismo art: «no expresarse en la escritura de constitución las aportaciones de los socios».

No expresar la cuantía del capital : requisito obvio, al menos para justificar que se alcanza el mínimo legal (ahora para las limitadas 3.000 euros (salvo para las sociedades en régimen de formación sucesiva) y paras las anónimas 60.000 euros según el art. 4 de la LSC).

Esta causa podría tener una aplicación práctica cuando constituida la sociedad se reduzca el capital dejándolo por debajo del mínimo legal (devolución de aportaciones, separación de socios, etc.)

Y es causa de nulidad no detallar las aportaciones, lo que es requisito para saber quienes y en qué proporción son socios.

-Por no haberse desembolsado íntegramente el capital social, en las sociedades de responsabilidad limitada y por no haberse realizado el desembolso mínimo exigido por la ley, en las sociedades anónimas

Es la única diferencia en materia de nulidad entre sociedades anónimas y limitadas.

  • Sociedades limitadas:

Sabido es que, en las sociedades de responsabilidad limitada, todo el capital social mínimo había de estar íntegramente desembolsado; así lo exigía el art. 5 de LSC (desde su origen había de estar totalmente desembolsado el capital mínimo); ahora, la Ley 14/2013, de 27 de septiembre, de apoyo a los emprendedores y su internacionalización permite la formación sucesiva, habiendo modificado el art.4 y art. 5 de la LSC y creado el art. 4 bis.

En todo caso,a pesar de la nulidad, como luego se dirá, el art. 57 de LSC va a exigir en la SL que se desembolse la totalidad.

De todas formas, esta causa de nulidad no tendrá aplicación práctica: ni el Notario (salvo grave error o ignorancia) va a autorizar un escritura de constitución de SL sin estar totalmente desembolsado su capital, ni el Registrador Mercantil la va a inscribir, por lo que, realmente, no habrá ocasión para la nulidad.

  • Sociedades anónimas:

La causa consistente en no haberse realizado el desembolso mínimo exigido por la ley, en las sociedades anónimas es un requisito obvio, al menos para justificar que se alcanzará el mínimo legal (60.000 euros según el art. 4.3 de LSC).

Esta causa podría tener una aplicación práctica cuando constituida la sociedad se reduzca el capital dejándolo por debajo del mínimo legal (devolución de aportaciones, separación de socios, etc.)

Puede verse:

-Otras causas

Naturalmente, pueden citarse otras causas conexas: como los supuestos en que se exija a una sociedad, por razón de su objeto, una forma distinta de la limitada, normalmente la forma de Sociedad anónima .

Efectos de la nulidad

Según el art. 57 de LSC, los efectos serán:

  • La sentencia que declare la nulidad de la sociedad abre su liquidación, que se seguirá por el procedimiento previsto en la Ley para los casos de disolución.
  • La nulidad no afectará a la validez de las obligaciones o de los créditos de la sociedad frente a terceros, ni a la de los contraídos por éstos frente a la sociedad, sometiéndose unas y otros al régimen propio de la liquidación.
  • En las sociedades de responsabilidad limitada, cuando la sociedad sea declarada nula por no haberse desembolsado íntegramente el capital social, los socios estarán obligados a desembolsar la parte que hubiera quedado pendiente. En las sociedades anónimas, cuando el pago a terceros de las obligaciones contraídas por la sociedad declarada nula así lo exija, los socios estarán obligados a desembolsar la parte que hubiera quedado pendiente.

Como es de ver, deberá haber una decisión judicial y ello da lugar a la liquidación en los términos de la LSC.

Puede vese Liquidación de una sociedad limitada: su proceso y los liquidadores

Entiende la doctrina que el plazo para el ejercicio de la acción de nulidad es de tres años, aunque puede defenderse que es el de 15 años de las acciones personales o que no prescriben, al tratarse de casos de nulidad .

En definitiva, es una materia poco resuelta en la práctica.

Interpretación de las causas de nulidad

Destaca la sentencia del TS de de 17 de enero de 2012 [j 3] dos puntos fundamentales:

  • Tratándose de la nulidad de sociedades capitalistas inscritas, la interpretación de la legislación previgente debe hacerse a la luz de la Primera Directiva 68/151/CEE del Consejo, de 9 de marzo de 1968, tendente a coordinar, para hacerlas equivalentes, las garantías exigidas en los Estados Miembros a las sociedades definidas en el segundo párrafo del artículo 58 del Tratado, a fin de proteger los intereses de socios y terceros, ya que, como afirma la sentencia 188/2009, de 26 marzo, [j 4] "el Juez nacional al que se somete un litigio relacionado con alguna materia comprendida en el ámbito de aplicación de la Directiva 68/151/CEE del Consejo (...) está obligado a interpretar su derecho nacional a la luz de la letra y de la finalidad de dicha Directiva con el fin de impedir que se declare la nulidad de una sociedad anónima por una causa distinta de las enumeradas en su artículo 11".
2 . los únicos casos en que podrá declararse la nulidad son: a) la falta de escritura de constitución o la inobservancia de las formalidades de control preventivo, o bien de la forma pública; b) el carácter ilícito o contrario al orden público del objeto de la sociedad; c) la ausencia , en la escritura de constitución o en los estatutos, de indicaciones relativas a la denominación de la sociedad , o a las aportaciones , o al importe del capital suscrito, o al objeto social; d) la inobservancia de las disposiciones de la legislación nacional relativas al capital social mínimo desembolsado; e) la incapacidad de todos los socios fundadores; f) el hecho de que, contrariamente a la legislación nacional que regule la sociedad , el número de socios fundadores sea inferior a dos. Aparte de estos casos de nulidad, las sociedades no estarán sometidas a ninguna causa de inexistencia , de nulidad absoluta , de nulidad relativa o de anulabilidad.
El Anteproyecto de Código Mercantil (Mayo 2014)

1.- Causas de nulidad: el Anteproyecto del Código Mercantil, (Mayo 2014) se refiere a la nulidad de la sociedad en el artículo 213-26, cuyo texto coincide con el art. 56 de LSC, con las únicas siguientes diferencias:

  • la letra b) del art. 56 de LSC habla como una de las causas la incapacidad de todos los socios fundadores y el Proyecto de «modificación judicial de la capacidad de todos los socios fundadores».
  • referirse en la letra f) a las sociedades de capital, al estar ubicado el art. en la parte común a toda sociedad mercantil

2.- Efectos: El Anteproyecto lo regula en el artículo 213-27: en forma similar al art. 57 de LSC, con la única particularidad relevante de que en la sentencia que declare la nulidad, «el juez nombrará uno o varios liquidadores».

Puede verse todo el texto en Anteproyecto de Ley del Código Mercantil

Referencias adicionales Legislación básica

Legislación citada

Jurisprudencia citada
  1. Sentencia nº 719/2003 de AP Valencia, Sección 7ª, 4 de Diciembre de 2003.
  2. Sentencia nº 368/2006 de AP Guipúzcoa, Sección 3ª, 30 de Noviembre de 2006.
  3. Sentencia nº 1000/2011 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 17 de Enero de 2012.
  4. Sentencia nº 188/2009 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 26 de Marzo de 2009.

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