Disolución de sociedad anónima: requisitos, procesos y efectos

Autor:Manuel Faus
Cargo del Autor:Notario
 
EXTRACTO GRATUITO

La disolución es la situación que afecta a una sociedad cuando, por causa legal o estatutaria, cesa su actividad ordinaria, entrando en el proceso de liquidación.

Contenido
  • 1 La extinción de la sociedad
  • 2 Causas de disolución
  • 3 Actuaciones para la disolución
    • 3.1 Actuación de oficio
      • 3.1.1 Acuerdo
      • 3.1.2 Decisión judicial
  • 4 El administrador y la disolución
    • 4.1 Actuación obligada
    • 4.2 Responsabilidad
    • 4.3 Plazo de prescripción
      • 4.3.1 Cómputo del plazo
  • 5 Escritura formalizando el acuerdo
  • 6 Inscripción y publicidad
    • 6.1 Título inscribible
  • 7 Efectos de la disolución
    • 7.1 La personalidad jurídica de la sociedad disuelta
    • 7.2 La denominación
    • 7.3 La gestión y situación de los apoderados
  • 8 Sociedad con sucursales
  • 9 Legislación básica
  • 10 Recursos adicionales
    • 10.1 En contratos y formularios
    • 10.2 En doctrina
  • 11 Jurisprudencia y doctrina administrativa citadas
La extinción de la sociedad

Las sociedades surgen al mundo jurídico en un momento determinado, iniciando su andadura con la constitución, logrando la personalidad jurídica con la inscripción en el Registro Mercantil , desarrollando su actividades y, en un momento determinado, pueden extinguirse, extinción que produce el efecto de dejar de ser personas jurídicas y, por ello, dejar de ser titulares de derechos y obligaciones.

A la extinción de toda sociedad se puede llegar:

  • Cuando toda su actividad pasa a otra/s sociedad/es; es el supuesto de la escisión total a favor de dos o más sociedades, que continuarán separadamente las actividades de la escindida-extinguida, o el caso de la absorción de una sociedad por otra o la fusión de dos o más sociedades mediante el mecanismo de crear una nueva. En todos estos casos hay una/s sociedad/es beneficiaria/s, y una sociedad que se extingue.
  • Cuando cesa totalmente la actividad de la sociedad por una causa que da lugar a que, previa a su extinción, deba procederse a su liquidación . Es el caso de la disolución.
Causas de disolución

Para que opere la disolución se exige que haya una causa, una actuación (sea de oficio, sea un acuerdo de la junta o sea una decisión judicial).

Las causas, según la Ley de Sociedades de Capital (LSC) se dividen en los siguientes grupos:

  • Disolución por constatación de la existencia de causa legal o estatutaria: art. 362 y ss. de la LSC.

Véase Causas de disolución de una sociedad anónima

Actuaciones para la disolución

Como indica la Resolución de la Dirección General de Registros y del Notariado (DGRN) de 19 de septiembre de 2005, [j 1]no siempre hará falta acuerdo de la Junta; dice así esta resolución:

hay causas de disolución que operan automáticamente (permiten al Registrador practicarlas de oficio y por haberse solicitado una certificación o a instancia de cualquier interesado (entre ellas esta la disolución de la sociedad por cumplimiento del término fijado en los estatutos de conformidad con lo establecido en el artículo 107 LSC y las que exigen que la Junta General constate su existencia y acuerde en consecuencia su disolución, (entre ellas la paralización de los órganos sociales de modo que resulte imposible su funcionamiento o la falta de ejercicio de actividad que constituya su objeto social durante tres años consecutivos, siendo necesario en el primer caso acuerdo de la Junta General o expediente de disolución judicial a solicitud de los administradores o a instancia de cualquier interesado (cfr. artículo 105.3 LSRL) y en el segundo que en sede judicial se determine las cuestiones de hecho relativas al carácter consecutivo de la falta de ejercicio y al grado de inactividad de la sociedad en cuestión.
Actuación de oficio

A ella se refiere el artículo 238 del Reglamento de Registro Mercantil (RRM) que impone una actuación de oficio del Registrador: extender una nota al margen de la última inscripción expresando que la sociedad ha quedado disuelta, si al practicar algún asiento en la hoja abierta a la sociedad o al solicitarse certificación, o a instancia de cualquier interesado cuando se esté ante los casos de disolución de pleno derecho, que respecto a las sociedades anónimas son:

  • 1º. Cuando hubiera transcurrido el plazo de duración de la sociedad.

En todos estos casos el Registrador extenderá una nota al margen de la inscripción del nombramiento de los administradores, expresando que han cesado en su cargo. Si los administradores quedasen convertidos en liquidadores por establecerlo así la Ley o los estatutos sociales, el Registrador lo hará constar en el correspondiente asiento.

Si los administradores quedasen convertidos en liquidadores por establecerlo así la Ley o los estatutos sociales, el Registrador lo hará constar en el correspondiente asiento.

En caso de disolución por transcurso del término, la prórroga de la sociedad no producirá efectos si el acuerdo correspondiente se presentase en el Registro Mercantil una vez transcurrido el plazo de duración de la sociedad.

Acuerdo

Si la disolución de la sociedad es debido a que concluye el término de su duración no hay necesidad de ningún acuerdo; si la disolución se ha constatado de oficio por el Registrador en los casos indicados de reducción por debajo del mínimo legal y transcurso de un año, tampoco hay acuerdo; en los demás supuestos se exige un acuerdo; este acuerdo puede ser de disolución por la simple voluntad de los socios, sin que haya causa legal ni estatutaria que obligue a ello, o por existir una causa legal o estatutaria de disolución y reconocerse y adoptarse el pertinente acuerdo.

La importancia esta en la mayoría necesaria .

La Ley de Sociedades de Capital regula dos posibilidades:

1. En las sociedades anónimas, los acuerdos sociales se adoptarán por mayoría simple de los votos de los accionistas presentes o representados en la junta, entendiéndose adoptado un acuerdo cuando obtenga más votos a favor que en contra del capital presente o representado.
  • Acuerdos con la asistencia del art. 194 de la LSC. Son acuerdos que exigen que en primera convocatoria hayan concurrido accionistas, presentes o representados, que posean al menos el 50% del capital social con derecho a voto y en segunda convocatoria la concurrencia debe ser al menos de un 25% (Los estatutos pueden elevar el quórum). Les es de aplicación el número 2 del art. 201 de la LSC:
2. Para la adopción de los acuerdos a que se refiere el artículo 194, si el capital presente o representado supera el cincuenta por ciento bastará con que el acuerdo se adopte por mayoría absoluta. Sin embargo, se requerirá el voto favorable de los dos tercios del capital presente o representado en la junta cuando en segunda convocatoria concurran accionistas que representen el veinticinco por ciento o más del capital suscrito con derecho de voto sin alcanzar el cincuenta por ciento.

Es decir:

Junta universal: mayoría simple, excepto por casos del art. 194 de la LSC que se exige ahora mayoría absoluta.

Junta convocada:

  • acuerdos normales: mayoría simple.
  • acuerdos a que se refiere el art. 194 de la LSC: si asiste más del 50%: mayoría absoluta del capital presente y representado; si asiste más del 25% (mínima asistencia exigida siempre en 2ª convocatoria para estos acuerdos), pero menos del 50%: dos tercios del capital presente y representado en la junta.

Pues bien:

    • Si el acuerdo lo adopta la sociedad sin causa forzada, según el artículo 368 de la LSC (Disolución por mero ACUERDO de la junta general adoptado con los requisitos establecidos para la modificación de los Estatutos) es necesaria la concurrencia del art. 194 de la LSC (antes art. 103 de la LSA (que en primera convocatoria hayan concurrido accionistas, presentes o representados, que posean al menos el 50% del capital social con derecho a voto y en segunda convocatoria la concurrencia debe ser al menos de un 25% (Los Estatutos pueden elevar el quórum) y teniendo presente que si concurren menos de un 50%, es necesario el voto favorable de al menos dos tercios del capital presente y representado.
    • Si la causa es alguno de los casos del art. 363 de la LSC (antes los números 3, 4, 5 y 7 del art. 260 de la LSA (conclusión de la empresa que constituye su objeto, pérdidas, reducción por debajo del mínimo legal u otra causa prevista en los Estatutos, etc.) la concurrencia es la general del art. 193 de la LSC, antes art. 102 de la LSA (mínimo 25% en primera convocatoria, y sin mínimo en segundas.) y el acuerdo se adopta por mayoría simple.
Decisión judicial

A solicitud de parte: es el caso del art. 366.1 LSC, (antes art. 105.3 LSRL), y procede cuando, estando la sociedad está incursa en causa legal de disolución, la junta no fuera convocada, no se celebrara, o no adoptara el pertinente acuerdo; en estos casos cualquier interesado puede instar la disolución de la sociedad ante el juez de lo mercantil del domicilio social....

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA GRATIS