Disolución de sociedad anónima: requisitos, procesos y efectos

Autor:Manuel Faus
Cargo del Autor:Notario
 
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La disolución es la situación que afecta a una sociedad cuando, por causa legal o estatutaria, cesa su actividad ordinaria, entrando en el proceso de liquidación.

Contenido
  • 1 La extinción de la sociedad
    • 1.1 Actuaciones para la disolución
      • 1.1.1 Actuación de oficio
  • 2 El administrador y la disolución
    • 2.1 Actuación obligada
    • 2.2 Responsabilidad
    • 2.3 Plazo de prescripción
      • 2.3.1 Cómputo del plazo
  • 3 Escritura formalizando el acuerdo
  • 4 Inscripción y publicidad
    • 4.1 Título inscribible
  • 5 Efectos de la disolución
    • 5.1 La personalidad jurídica de la sociedad disuelta
    • 5.2 La denominación
    • 5.3 La gestión y situación de los apoderados
  • 6 Sociedad con sucursales
  • 7 Legislación básica
  • 8 Recursos adicionales
    • 8.1 En contratos y formularios
    • 8.2 En doctrina
  • 9 Jurisprudencia citada
La extinción de la sociedad

Las sociedades surgen al mundo jurídico en un momento determinado, iniciando su andadura con la constitución, logrando la personalidad jurídica con la inscripción en el Registro Mercantil , desarrollando su actividades y, en un momento determinado, pueden extinguirse, extinción que produce el efecto de dejar de ser personas jurídicas y, por ello, dejar de ser titulares de derechos y obligaciones.

A la extinción de toda sociedad se puede llegar:

  • Cuando toda su actividad pasa a otra/s sociedad/es; es el supuesto de la escisión total a favor de dos o más sociedades, que continuarán separadamente las actividades de la escindida-extinguida, o el caso de la absorción de una sociedad por otra o la fusión de dos o más sociedades mediante el mecanismo de crear una nueva. En todos estos casos hay una/s sociedad/es beneficiaria/s, y una sociedad que se extingue.
  • Cuando cesa totalmente la actividad de la sociedad por una causa que da lugar a que, previa a su extinción, deba procederse a su liquidación. Es el caso de la disolución.
Actuaciones para la disolución

Como indica la Resolución de la Dirección General de los Registros y del Notariado (DGRN) de 19 de septiembre de 2005, [j 1] referido a las sociedades limitadas y aplicable a las anónimas no siempre hará falta acuerdo de la Junta; dice así esta resolución:

hay causas de disolución que operan automáticamente (permiten al Registrador practicarlas de oficio y por haberse solicitado una certificación o a instancia de cualquier interesado (entre ellas esta la disolución de la sociedad por cumplimiento del término fijado en los estatutos de conformidad con lo establecido en el artículo 107 de la LSRL) y las que exigen que la Junta General constate su existencia y acuerde en consecuencia su disolución, (entre ellas la paralización de los órganos sociales de modo que resulte imposible su funcionamiento o la falta de ejercicio de actividad que constituya su objeto social durante tres años consecutivos, siendo necesario en el primer caso acuerdo de la Junta General o expediente de disolución judicial a solicitud de los administradores o a instancia de cualquier interesado (cfr. artículo 105.3 LSRL) y en el segundo que en sede judicial se determine las cuestiones de hecho relativas al carácter consecutivo de la falta de ejercicio y al grado de inactividad de la sociedad en cuestión.
Actuación de oficio

A ella se refiere el artículo 238 del Reglamento de Registro Mercantil (RRM) que impone una actuación de oficio del Registrador: extender una nota al margen de la última inscripción expresando que la sociedad ha quedado disuelta, si al practicar algún asiento en la hoja abierta a la sociedad o al solicitarse certificación, o a instancia de cualquier interesado cuando se esté ante los casos de disolución de pleno derecho, a saber:

  • 1º. Cuando hubiera transcurrido el plazo de duración de la sociedad.
  • 2º. Cuando hubiera transcurrido un año desde la adopción del acuerdo de reducción del capital de la sociedad anónima, de responsabilidad limitada o sociedad comanditaria por acciones por debajo del mínimo establecido por la Ley como consecuencia del cumplimiento de una norma legal, sin que se hubiere inscrito la transformación o la disolución de la sociedad o el aumento del capital social.
  • 3º. Cuando hubiera transcurrido un año desde la fecha del reembolso o de la consignación de la cantidad correspondiente al socio separado o excluido de sociedad de responsabilidad limitada, con reducción del capital por debajo del mínimo legal, sin que se hubiera inscrito la transformación o la disolución de la sociedad o el aumento del capital social.

En todos estos casos el Registrador extenderá una nota al margen de la inscripción del nombramiento de los administradores, expresando que han cesado en su cargo. Si los administradores quedasen convertidos en liquidadores por establecerlo así la Ley o los estatutos sociales, el Registrador lo hará constar en el correspondiente asiento. En caso de disolución por transcurso del término, la prórroga de la sociedad no producirá efectos si el acuerdo correspondiente se present

El administrador y la disolución Actuación obligada

La Ley 19/2005 de 14 de noviembre, modificó los números 4 y 5 del artículo 262 LSA, ahora es la LSC que en sus art. 366 y 367 trata el tema.

El art. 366.2 LSC, (antes art. 262.4 LSA), obliga a los administradores a solicitar la disolución judicial de la sociedad cuando el acuerdo social fuese contrario a la disolución o no pudiera ser logrado. La solicitud habrá de formularse en el plazo de dos meses a contar desde la fecha prevista para la celebración de la junta, cuando ésta no se haya constituido, o desde el día de la junta, cuando el acuerdo hubiera sido contrario a la disolución o no se hubiera adoptado.

Responsabilidad

a).- Por las deudas posteriores:

El art. 367 LSC, (antes art. 262.5 LSA), declara responsables solidarios de las obligaciones sociales posteriores al acaecimiento de la causa legal de disolución a los administradores que incumplan la obligación de convocar en el plazo de dos meses la junta general para que adopte, en su caso, el acuerdo de disolución, así como a los administradores que no soliciten la disolución judicial o, si procediere, el concurso de la sociedad, en el plazo de dos meses a contar desde la fecha prevista para la celebración de la junta, cuando ésta no se haya constituido, o desde el día de la junta, cuando el acuerdo hubiera sido contrario a la disolución. En estos casos las obligaciones sociales reclamadas se presumirán de fecha posterior al acaecimiento de la causa legal de disolución de la sociedad, salvo que los administradores acrediten que son de fecha anterior.

La Sentencia del Tribunal Supremo (STS), Sala Primera, nº 205/2008, de 1 de Diciembre 2008, [j 2] dice que la acción contra los administradores nacida del entonces vigente art. 262 LSA es distinta de la acción individual de responsabilidad del art. 135 LSA La acción del art. 262.5 LSA léase ahora art. 367 LSC - se encuadra como sanción impuesta por el incumplimiento de una Ley, y sólo podría exigirse frente a quienes la incumplieron.

La responsabilidad ex art. 367 LSC es objetiva o cuasi objetiva; lo precisa así la Sentencia del Tribunal Supremo de 26 de Junio 2006: [j 3]

La jurisprudencia ha venido declarando que esta responsabilidad no depende de la existencia de un nexo causal con el daño originado a los acreedores reclamantes y ni siquiera exige la concurrencia de este daño. La responsabilidad, en consecuencia, cuando se articula al amparo del artículo 262.5 LSA puede calificarse de abstracta o formal, característica que, quizá con menor propiedad semántica, ha sido también descrita como objetiva o cuasi objetiva.

En definitiva, esta responsabilidad nada tiene que ver con la mayor o menor negligencia del administrador en el gobierno de la sociedad: es simplemente objetiva, no cumplir un deber. Puede verse la Sentencia nº 560/2013 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 7 de Octubre de 2013. [j 4]

Por ello, la Sentencia nº 151/2016 de TS, Sala 1ª, de lo Civil, 10 de Marzo de 2016 [j 5] afirma que el art. 367 LSC hace responsables solidarios a los administradores...

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